lunes, 26 de octubre de 2015

Cumpliendo un mesecito, ya solo quedan ocho.

Ayer concluyó mi cuarta semana en Southampton. Por un lado, me parece que fue ayer cuando llegué, pero si pienso en todo lo que he hecho se hace muuuy largo.
Esta última semana comenzó con un fantástico paseo por la playa con la mami que me aloja, una amiga suya y los tres perros (Chip, Max y Cassie), ¡cómo se lo pasaron! Y qué a gusto se estaba...



Después nos fuimos a desayunar un bagel con cream cheese a un café en el centro del pueblo y a casa a organizar todo para el martes. 
He comenzado una nueva clase a primera hora en High School y el resto del día lo paso en Intermediate School. Es muy interesante, ya que dan arte en español, así que yo también aprendo ;).
Aproveché el tiempo del entrenamiento de voleibol el lunes y el martes para perderme un poco... (o mucho :P)
El primer día decidí ir al centro de Southampton para dar una vuelta e ir orientándome. Llegué pronto y más fácil de lo que pensaba, ¡había aceras! Nunca me habría imaginado que una acera me iba a hacer tanta ilusión. Así que pasé un par de horas paseando y descansando en un parque con un gran lago y millones de aves.








Al día siguiente (miércoles) decidí ir a la playa, según GoogleMaps, que todo lo sabe, tenía que tomar una carretera y seguir recto hasta que a los 22 minutos llegase a la playa. Y más o menos así fue. Pregunté en seguridad del colegio dónde estaba la carretera que debía coger, y el hombre, tratando de ser amable, me imprimió las direcciones para llegar a Coopers Beach, una de las más populares. Me da el papel y me dice: "en 10 minutos estás allí". Porque claro, aquí nadie se imagina que no tienes coche... Le dí las gracias sin pararme a contarle por qué no me servían de nada las direcciones y tomé mi camino recto a no sé que playa.
Al principio muy contenta por mi acera, hasta que a los 5 minutos perdí mi derecho a ser peatón:


A partir de ahí pasé por todo tipo de tramos, no había ni un alma, algún que otro coche o camión que pasaba de vez en cuando y que debían preguntarse qué haría yo por ahí sola y andando...


Pero finalmente... ¡llegué! Y que relax estar frente al océano y tener el sol cayendo de frente. El camino no era el mejor, pero no se podía desaprovechar un día tan bueno como el que  estaba haciendo, que dentro de nada vendrá el frío, pero el frío de verdad, no el que hace en Madrid ;).  Toda una aventura que concluyó con el camino de vuelta llegando sana, salva y cansada, al cole. ¡Por cierto! Aquí van en coche hasta por la playa. Llegaban en sus 4x4, se metían y paraban en alguna zona para ponerse a pescar, pero su coche al ladito. Así que era raro hasta verme caminando sola por la playa...



El jueves me hicieron mi primera entrevista, y yo no paraba de pensar: "Si yo soy noticia, aquí no debe pasar nada interesante..." Tanto la periodista de Southampton Press como la Community Manager del distrito educativo estuvieron haciendo preguntas y comentarios de una manera relajada e informal. La verdad es que fue curioso. Dentro de tres días posiblemente publiquen la noticia, ¡tengo curiosidad!

Y llegó el fin de semana, uno bastante ajetreado: compras, bolera, cine, decoraciones de Halloween y hasta un musical amateur hecho con los chicos y chicas de estos pueblos (reconocí a algunos de los alumnos). Me sorprendió ver lo bien que actúan, cantan, bailan... se nota que aquí el arte también es una parte muy importante de la comunidad, igual que los deportes. Eso es algo que podríamos mejorar en España.


Mi historia en la bolera... en fin... las dos primeras partidas... penosas, ni idea de como tirar. Hasta que en la tercera me dio por mirar al suelo y le pillé el truco, ¡por fin la bola iba donde yo quería! Pero lo más curioso fue cuando convirtieron la bolera en una discoteca latina y, estando con profes (la mayoría latinos) pues allí que nos quedamos bailando un ratito. Estuvo bien la noche de sábado, cumpleaños en la bolera, cenando mientras jugábamos y luego unos bailes :).



¡Ah! Y el viernes cena en un Diner, con las ganas que tenía y me encantó. Uno de esos bares de carretera abiertos 24h y en los que puedes pedir cualquier plato a cualquier hora. Estuve a punto de pedir comida griega, bueno, "griega"; pero al final pedí una hamburguesa por eso de hacer la experiencia más americana. No tenía muy buena pinta, pero al probarla... ¡estaba increíble! ¡Y un millón de patatas! Fue imposible terminarlo entero y me quedé con ganas del Milkshake, pero no podía más, para la próxima.




lunes, 19 de octubre de 2015

Cosas que pasan cuando eres auxiliar de conversación I

Que te piden como favor ir a Manhattan para dejar unas cosas y recoger otras:
Y yo, constipada, pues cojo y voy, ¿quién puede desaprovechar la oportunidad de pasar el día en Manhattan gratis? Eso sí, el bolso pesaba un poco por lo que tenía que llevar de vuelta, pero yo tan contenta. Aprovechando el día para atender un poco a la burocracia, ver los primeros colores otoñales en Central Park, comer una de mis hamburguesas favoritas... taaan relajada estaba, taaan a gusto sentada en mi piedra observando a la gente pasar. Y de repente se empieza escuchar:  sssshhhhhhhh. Y todos mirando hacia arriba, ¿qué es? ¿viento? Nooo, una tromba de agua que tarda 10 segundos desde que la escuchas hasta que te cae la primera gota por la frondosidad de los árboles. El tan precioso día se transformó en el diluvio universal. 
Fin de la historia: calada en el autobús y más de 3h de viaje por el tráfico y la lluvia.
Moraleja: si el canal del tiempo te dice que va a llover, coge el paraguas, no matter what.









Que te mudas a las dos semanas de llegar:
Acabas tu tiempo con la primera familia que te acoge, en mi caso era un profesor de español para orientarme; haces las maletas de nuevo, que prácticamente estaban sin deshacer; y hala, maletones escaleras arriba (estaba en el apartamento del sótano). Por suerte hacía un día genial y después de comer la coordinadora me llevó a la playa, ayyy, que relax... y vuelta el coche para conocer a la familia con la que estaré 3 meses. Conozco a mi nueva host, a su hija, a su madre y a sus tres perritos, sí, tres. Los 6 serán mis nuevos compañeros de casa. Desgraciadamente, tras el diluvio, mi constipado había empeorado así que pasé mi primer día con la familia en cama... fantástico... Lo bueno es que me recuperé para lo que me esperaba el día de la Hispanidad o Columbus Day como lo llaman aquí y que explico en el siguiente punto.



Que te acoge una familia del colegio y la alumna está en periodo de visita de universidades:
Pues allá que te apuntas a hacer un tour por la universidad y acabas metiéndote en un ferry con el coche para ir a otro estado; te llevan por carreteras rodeadas de árboles rojos, verdes y amarillos por el otoño; te da un tour por la universidad una chica cuyo Major es en danza y antropología (envidia);  te enteras de que los guionistas de Como conocí a vuestra madre estudiaron allí y que han grabado varias escenas; descubres la gran cantidad de actividades culturales que tienen "gratis" (conferencias estilo Ted Talks, todo tipo de clases de danza, cine...); te entran ganas de estudiar en una universidad americana; vas de visita a casa de una amiga de la madre que resulta que vive al lado de Yale y su marido es profesor de Historia y ha trabajado allí, así que te hace un tour; cenas en el típico comedor americano de una casa victoriana con toda la familia; y llegas destrozada a casa... pero que te quiten lo bailao'.





Que además la niña de la casa tiene tantas actividades extraescolares como yo he tenido: 
Pues nos vamos a verla al partido de voleibol, al entrenamiento de natación sincronizada, la escuchamos cantar y cenamos en la misma mesa donde su tutor de física le está dando clase :).




viernes, 16 de octubre de 2015

Estableciendo una rutina: el día a día.

Ya llevo dos semanas de clase, aunque solo han sido 6 días, ya que trabajo de martes a jueves. En EEUU el día comienza antes, las clases empiezan a las 7.30, por lo que a las 6 y algo hay que estar arriba (gracias al cambio horario esto no está siendo ningún problema, eso sí, a las 21.30 ya no puedo más).

Cuando llego voy directa a la biblioteca puesto que estas dos semanas no he tenido los dos primeros periodos (1). Allí me encuentro con una de las profesoras a las que ayudo y planificamos las clases del día, pero antes de nada... son las 7.30 y llega el Juramento de Lealtad recitado normalmente por el director, un señor muy agradable. Así que toca levantarse, ponerse la mano en el corazón, mirar a la bandera (siempre tiene que haber una a la vista) y guardar los segundos de silencio que se piden al terminar. Después llegan los "morning announcements" y se relatan los diferentes acontecimientos y noticias del día. A las 7.35 ya podemos seguir con lo nuestro.

Las clases en las que participo comienzan a las 9.00 y por el momento estoy con dos grupos de 5º grado (10-11 años), uno de 7º grado (12-13 años) y dos de 8º grado (13-14 años). ¡Adoro a los de 5º! ¡Son monísimos! A los demás ya se les va notando la revolución interior, y entre los iPads y que comen en clase, a veces la atención es un poco deficitaria pero ojo, no estamos hablando de déficit de atención, sino de hago lo que me da la gana. Y sí, comen en clase todo tipo de chucherías varias, no deja de llamarme la atención, y con el sonido de las bolsas de patatas y el ruido al masticar, cuesta concentrarse. Pero ahí estoy, ayudando a que los alumnos americanos mejoren su nivel de español; y en los momentos de descanso, en los que la profesora explica algo o están haciendo una prueba, me quedo mirando alrededor y me sigue alucinando ser parte de esta realidad, estar en un colegio americano y formar parte de su educación, me parece mentira y me sale una sonrisilla... que curioso se siente uno cuando está viviendo su sueño, jeje.

A las 11.20 llega la hora de la comida, sí, a las 11.20 y sí, la comida principal. Eso sí, no tiene mucho que ver con los dos platos y el postre que me tocaba hacer que comía en el comedor del cole. Ayer comí en la cafetería y me gustaría decir lo que fue, pero no lo tengo muy claro... El caso es que se llamaba Hash Brown Potatotes y French toasts. Lo último eran similares a las torrijas, así que se me hace raro que de primero haya patata sin más, de segundo torrijas y de postre uvas. Los horarios de las comidas es lo que peor llevo, porque después tengo que aguantar hasta las 6 o 7 que es la cena, y se me hace imposible, ¡mi cuerpo me pide comida a las 2! Pero que se le va a hacer, sobrevivo a base de frutos secos y alguna galleta que otra ;).


Tras la comida quedan 3 clases y a las 2.17 acabo (si, a las 2.17 p.m. ni un minuto antes ni uno después :P). Entonces toca esperar hasta que un buen samaritano me lleve a casa o coger el autobús escolar, que aún no lo he tenido que hacer (en general la gente es muy agradable y eficiente, te ayudan en todo lo que puedan y sin perder un segundo). Mientras, me quedo en la biblioteca, que siempre hay algo que hacer en el ordenador; o me voy a ver algún partido, que aquí los deportes son una parte muy importante de la escuela.


Ceno sobre las 6.30 con la familia, a las 9.30 a la cama a descansar... Y a las 6:15 volvemos a empezar :) 


(1) Periodo: partes en las que se divide el día, es decir, las diferentes clases. Son de aproximadamente 40' y los alumnos tienen unos 3' para cambiar de clase, porque los profesores tienen una clase fija y son ellos los que se mueven y se van dejando chaquetas, lápices y cuadernos por el camino...

jueves, 8 de octubre de 2015

El inicio (mis primeros 10 días en EEUU)

Lo que he aprendido:
  • Que cada día, en cada evento oficial, se recita el Juramento de Lealtad (Pledge of Allegiance) frente a la bandera.
  • Que los autobuses escolares paran cuando van a cruzar un paso a nivel y abren las puertas por si ocurre algo mientras pasa el autobús para que la gente pueda salir.
  • Que no en todos los sitios hay transporte público y sin coche no eres nadie (o la única persona que va caminando, lo cual no es fácil porque hay muchas zonas sin aceras).
  • Que cuando te mudas a EEUU sola, la gente se vuelca para que tu estancia sea la mejor posible.
  • Que hay lugares en los que se trabaja mucho, pero el esfuerzo se recompensa.
  • Que no debo irme sola de ruta porque puedo acabar llena de garrapatas.
  • Que tener teléfono móvil es muy caro en comparación con España, y aun así no es nada para un sueldo americano, todos te miran raro cuando te quejas de lo que estás pagando porque ellos pagan un mínimo de 60$.
  • Que las clases de sevillanas de cuando tenía 7 años sirven para amenizar una comida americana y además, gusta.
  • Que a las profesoras de español se las llama ‘Señora’ (a mi me han dejado con mi nombre, pero no me escapo de que alguno me diga: 'Señora, que hay que hacer ahora?').
  • Que después de 10 días fuera, un poco de queso y fuet de España te saben a gloria, y no porque la comida aquí sea mala, sino porque es diferente.
  • Que el mundo es automático: las puertas se abren cuando pasas, no hay que tirar de la cadena porque lo hace solo y luego ya solo pones las manos bajo el dispensador jabón, bajo el grifo y bajo el dispensador de papel y tienes todo lo necesario sin necesidad de tocar ni un solo botón.
  • Que España tiene mayor presencia de lo que pensaba. Hay varias profesoras con familiares españoles y un gran amor por España que me atrevo a decir que la conocen mejor que yo (es genial que enseñen el español que yo sé).
Lo que he hecho:
He tenido la suerte de que a mi llegada hubiese un grupo de intercambio de El Escorial en el mismo colegio al que yo estaba asignada, así que me dijeron que lo mejor sería que pasara la semana con ellos para ir conociendo la zona y a la gente. Así que me uní a ellos y realicé una gran cantidad de actividades en las que pude conocer a los profesores de una forma más informal y además, las profesoras de España también me aconsejaron y me ayudaron a saber un poquito más sobre como funciona esto.
He visitado una granja de calabazas preparada totalmente para pasar el día en familia, los niños adoran ir allí. He ido a una reserva India, de compras a outlets, a fiestas en casas y clubs de playa, he bailado Contradance, he visitado Manhattan en un par de ocasiones, he estado en uno de los musicales más famosos de Broadway (Wicked), he visto el amanecer y anochecer desde grandes playas con olas inmensas donde se practica el surf, he ido a un partido de béisbol Yankees-Red Sox, (lo que sería un Madrid-Barca, o al menos así me lo presentaron), he mantenido conversaciones con una niña de 4 años sin perderme, me han presentado en el Board Of Education Meeting (Reunión del Consejo de Educación)... teniendo que decir unas palabras... y he vivido el tiempo que hace cuando un huracán amenaza con pasar cerca.





He de decir que he conocido a gente maravillosa que me han recibido con los brazos abiertos (además de con guitarra española y baile español) y he tenido una primera semana genial. Ahora ya estoy metida en la rutina del cole, acostumbrándome a comer a las 11 e intentar no comer mucho hasta la cena a las 5 (sin mucho éxito de momento).
El sábado ya me mudaré con la primera familia de la escuela y a ver que tal va. Las próximas semanas no van a ser tan activas, pero iré contando lo que va pasando.

Agradecimientos:
Mary Jane, Dave, Cailin, Ellen, Miguel, Victor, Shona, Sarah, Jana, Ana, Bea y Cristina.