sábado, 29 de agosto de 2015

Descubriendo mis pasiones – Parte 3: La danza

Me envían la confirmación de que el colegio donde voy a trabajar como auxiliar de conversación está en Southampton (NY) y, ¿qué es una de las primeras cosas que hago? Preguntar al sabio Google: Academias de baile en Southampton NY.
Ya con 2 años aparezco en fotos con vestido de faralaes, peineta y flor, imitando gestos propios del flamenco. Desde que tengo uso de razón, cuando la música suena, siento la necesidad de moverme. Bailando me siento libre y feliz, sensación que otros experimentan cuando hacen deporte, juegan a videojuegos, cocinan, etc.
El baile me ha acompañado siempre: a lo largo de mi infancia, durante la adolescencia, en los años de universidad y, por último, lo he compaginado como he podido con el trabajo. Durante esta trayectoria he vivido situaciones que no me habría podido creer si me lo hubiesen contado unos años antes:
  • Trabajar como profesora de jazz-funk, hip-hop y ritmos latinos, recibiendo un gran apoyo y cariño de los alumnos. (Gracias a todos aquellos que vieron algo en mí y me dieron la oportunidad de llevar mi pasión al aula y a los escenarios).
  • Cumplir uno de mis sueños grabando un videoclip, una de esas experiencias inolvidables a pesar del trabajo y del esfuerzo que suponen (mil gracias a la profe que me lo propuso).
  • Recibir clases en una de las mejores escuelas de NY junto a los que han nacido y crecido en la cultura del Street Dance.
Tanto estas experiencias increíbles, como otras más habituales (bailar salsa con toda mi energía en una pista de baile o trabajar duro en clases de contemporáneo para descubrir nuevos movimientos y sensaciones), constituyen uno de mis sustentos básicos para vivir y ser feliz, no sé si llamarlo pasión, adicción o necesidad.

Consejo: No dejes de lado aquello que más te gusta.

lunes, 24 de agosto de 2015

Descubriendo mis pasiones – Parte 2: El inglés y el mundo.

En E.G.B. no comenzaba a estudiarse inglés hasta 3º de primaria y todos sabemos que la calidad de las clases dejaba un poco que desear pero, desde el primer día, algo me enganchó.  Me resultaba fácil e interesante, aunque no puedo explicar por qué. Los cursos pasaban y las clases llenas de reglas gramaticales y largas listas de vocabulario se sucedían un año tras otro, ¿cómo podía sentir tanto interés?

A los 19 años salí por primera vez de España para estudiar durante un mes en Cork (Irlanda) y todo cobró sentido. Tras la primera semana de adaptación, comencé a comunicarme con mayor facilidad y a conocer gente de otras partes del mundo con sus peculiaridades culturales. Tras las 4 semanas, no quería volver a España y por eso, repetí la experiencia 4 veces más: Inglaterra, Irlanda, Nueva York y Los Angeles.

Ya no era solo poder utilizar el inglés en contextos reales para mejorarlo notablemente, era la posibilidad de conocer mundo y a personas de culturas muy dispares, pero que, en el fondo, teníamos mucho en común. Tu mente se abre y las distancias se acortan. Las experiencias vividas en el extranjero no pueden ser sustituidas por nada, son únicas e irrepetibles, así como los amigos que haces por el camino.

Ahora, a punto de comenzar una nueva aventura... ¡que ganas!

Consejo: viaja y aprende idiomas para poder conocer culturas y modos diferentes de pensar.

(Muy recomendable el curso que hice en Cork -repetí 3 años seguidos- si quieres información de dónde ir para mejorar la fluidez y el nivel de forma notable, pregúntame sin compromiso)

lunes, 17 de agosto de 2015

Descubriendo mis pasiones – Parte 1: La docencia.

Todo comenzó con mis padres, cada año seguíamos el mismo ritual a principios de septiembre. Mi madre se encargaba de que tuviese todo el material necesario, y no tan necesario pero vital para una niña como yo; mis bolis de colores (morado, rosa, turquesa…) un estuche con todo tipo de compartimentos, el  nuevo mecanismo de corrector, la carpeta de moda… Una vez llegaban los libros, los recibía con una gran ilusión y los ojeaba entusiasmada, ¿qué cosas nuevas iba aprender?

Era mi padre el que se sentaba conmigo cada año y abría el libro de matemáticas por el índice para ver qué conceptos iba a ver por primera vez a lo largo del siguiente curso. Recuerdo de manera nítida cuando me tropecé con un elemento llamado fracción. ¿Qué era aquella cosa tan extraña con dos números separados por una barra? El día anterior a comenzar el tema mi padre me dio las primeras nociones sobre este concepto y tras la explicación en clase, ya todo era coser y cantar.

Sin embargo, no le ocurrió lo mismo a la gran mayoría de mis compañeros. Y es entonces cuando, alrededor de los 9 años, hice mis primeros pinitos como maestra. Antes de comenzar el siguiente día de fracciones, mis compañeros se quejaban de que no habían podido terminar los deberes porque no entendían nada. Se lo expliqué lo más simple que pude, tal y como me lo había enseñado mi padre el fin de semana anterior.  Me miraban asombrados, como si hubiesen descubierto todo un mundo nuevo. Aquello fue una gran sensación para mí, y el comienzo de mi pasión por la enseñanza.

Consejo: escúchate, ¿Qué te apasiona hacer?

miércoles, 12 de agosto de 2015

Dreams DO come true (los sueños se hacen realidad)

El nerviosismo comenzó con un e-mail extraoficial:
La Resolución definitiva de la convocatoria de Auxiliares de Conversación, en la que figurarán los listados de candidatos seleccionados por países y sus regiones de destino, está aún en fase de tramitación de cara a su publicación en el Boletín Oficial del Estado. No obstante, nos complace informarle de que ha obtenido una plaza de auxiliar de conversación en ESTADOS UNIDOS.

Blanca me quedé, sin poder pronunciar palabra, aunque era difícil de creer hasta que estuviese en el BOE. Aun así, quedaba un detalle importante por desvelar, ¿a qué estado me asignarían? Mi primera opción era Nueva York, ya que es una de mis ciudades preferidas y es un sueño vivir allí. Pero sólo había dos plazas…

Un mes más tarde llegan nuevas noticias: Ya estaba publicado en el BOE y había obtenido la mayor puntuación de los asignados a EEUU, pero ni rastro del destino.

Dos días después llega un email: Asignada a la demarcación Norte. Pero, ¡¿qué es demarcación Norte?! Me puse a buscar por internet, ¡no aparecía nada! Leo el e-mail por tercera vez y al fin veo que hay un documento adjunto que lo explicaba… los nervios no me dejaban ni ver. Aparecían diferentes estados y entre ellos Nueva York, ¡pero no había nada claro aún! El corazón se me salía del pecho… ¡no aguantaba más! Y mientras tanto, en el grupo de auxiliares no paraban de poner los estados que les había tocado… ¡Estrés! Aproximadamente 1h más tarde recibo EL E-MAIL:
Como ya sabes se ha publicado la Resolución con las personas seleccionadas para los puestos de Auxiliares de Conversación. En tu caso te ha correspondido el centro de Southampton en el estado de Nueva York.

No sabía si reír, llorar, saltar… tanto esfuerzo durante los últimos años, tantas decepciones…. Pero finalmente, la recompensa había llegado.