sábado, 10 de septiembre de 2016

¿Merece la pena ser auxiliar de conversación en Estados Unidos?

Hace unos días, una persona muy cercana a mí me hizo la siguiente pregunta: -"¿Te ha merecido la pena irte después de todo lo que has perdido?"- A lo que yo contesté sin dudarlo: "¡Por supuesto!".

Sin embargo, he de reconocer que su pregunta tenía más sentido del que parecía a priori y me hizo reflexionar. Con el fin de comprender la pregunta, hay que volver a septiembre de 2015 y así, analizar en qué situación me encontraba pudiendo compararlo con lo que he encotrado a mi vuelta, para hacer balance de lo que "he perdido".

En primer lugar, algo que tenía y que no era muy consciente de ello, era la posibilidad de trabajar como profesora de Economía en un instituto de Madrid, ya que en el 2012 había opositado y estaba en listas. Después de 4 años, había perdido la esperanza ya de trabajar como profesora de Economía porque las listas apenas se movían y hasta había cambiado de especialidad, realizando el grado de Educación Primaria con mención en Inglés. Puede que sea una casualidad, o no, pero justo cuando comencé mis andanzas por América me convocaron para ser profesora de economía y, al no poder asistir al llamamiento, según las normas de la Comunidad de Madrid, decaes de las listas, es decir, te eliminan y se acabaron las oportunidades. Buscando posibilidades de volver a la lista para el año siguiente, me encontré con mi primera gran sorpresa en el portal de Recursos Humanos de madrid.org: 
30.- He participado en una convocatoria del MEC para ejercer la docencia en el extranjero durante este próximo curso. Si la acepto y me citan durante el año para trabajar como interino, ¿decaería de las listas de interinos? Sólo podrá permanecer en las listas de interinos si en la convocatoria en la que participa se indica expresamente que los funcionarios de carrera que participen en la misma pasarán a la situación de servicios especiales, como es el caso de la convocatoria de profesor visitante. Si, por el contrario, participa en una convocatoria en la que no se indica esa circunstancia, como es el caso de las convocatorias de lectores y auxiliares de conversación, decaerá de las listas de interinos, en caso de ser citado.
Primera circunstancia en la que haberme ido a trabajar a un centro en el extranjero con un programa del Ministerio de Educación y Ciencia me perjudica para trabajar en España. Ya lo daba por perdido, pero que saliese específicamente esto, me afectó.

En segundo lugar, llevaba trabajando tres años en una empresa del sector de la educación y los idiomas que es lo mío y, además, teniendo contrato indefinido, que ahora se venden muy caros en España. Tomé la decisión de dejarlo porque consideraba que no podía rechazar la oportunidad de conocer el sistema educativo estadounidense desde dentro en un colegio público y cerquita de mi ciudad favorita. A lo mejor era una ilusa, pero pensaba que esto, queriendo ser profesora de inglés en España, iba a ser una experiencia de desarrollo tanto personal como profesional que me abriría puertas en mi país. Al volver, fui al SEPE para ver si podía cobrar la prestación por desempleo. El trabajo de aquí lo dejé por voluntad propia por lo que no me correspondería por ahí, pero al haberse acabado el trabajo del colegio en EE.UU., me dijeron que sólo necesitaba aportar el certificado de emigrante retornado para acreditar la situación de desempleo. Me dejaron todo preparado a falta solo de ese documento para comenzar a cobrar lo que me correspondía por lo trabajado en los años anteriores. Fui a Madrid con toda la documentación necesaria y la funcionaria me lee expresamente las normas de exclusión de este certificado en las que pone que el programa de auxiliares de conversación se considera como una subvención  y no tendrá derecho al certificado y, por lo tanto, me quedo sin prestación... segundo zasca.

¿Qué opciones me quedan en Madrid? Pues echar CV's y mientras, estudiar la oposición para primaria porque no puedo quedarme con los brazos cruzados. Pero, al leer las normas de la fase de concurso se establece que:
No se valorará la experiencia docente previa del personal que preste servicio en calidad de Educador ambiental, Técnico Auxiliar, monitor, auxiliar de conversación o lector.
No me esperaba que se fuese a valorar pero, que aparezca expresamente que no, después de las situaciones anteriores, me hizo pensar que haber sido auxiliar de conversación te convierte en indeseable.

En Estados Unidos me decían que después de todo lo que estaba trabajando allí y de esa experiencia, aquí se valoraría muchísimo y me sería muy fácil encontrar trabajo. Ya les decía que no especialmente, y no se lo creían pero, si les dijese que encima te pone trabas, se echarían las manos a la cabeza... 

Y sin entrar en más conflictos ni controversias yo me pregunto: ¿No es razonable que en una oposición se valore esta experiencia? Entiendo que se pueda valorar menos que la experiencia de haber trabajado ya como profesor en España pero, ¿no es deseable que un maestro de inglés haya conocido de primera mano uno de los sistemas educativos aglosajones? ¿Que haya sido seleccionado por el mismo Ministerio de Educación para representar a España en el exterior? ¿Que haya formado parte de un programa educativo del que sólo alrededor de 25 afortunados al año puedan formar parte? ¿Que haya convivido con familias americanas? ¿Que haya trabajado mano a mano con profesores estadounidenses? ¿Que haya tenido alumnos americanos con los que descubre la cultura minuto a minuto? ¿Que haya tenido que apañárselas solo en un país de habla inglesa para vivir durante 10 meses?

Mi respuesta es evidente, pero es tan solo mi opinión... 

Tras haber hecho esta reflexión y el análisis de lo que he perdido, es momento de volver a responder la pregunta que da título a este post: 

Sí, merece la pena ser auxiliar de conversación en Estados Unidos.

No cambiaría por nada la oportunidad que he tenido de escuchar cada día durante todo un curso los announcements mañaneros del director del SIS (I am able!) junto a la pledge of allegiance; de ayudar a un centenar de alumnos a mejorar su español e incrementar su interés por el idioma; de convivir con familias que, te enseñan mucho cuando la situación no ha sido muy buena o, que te dan todo su cariño y su apoyo cuando congenias con ellos; de conocer a profesores magníficos que se dejan la piel buscando lo mejor para sus alumnos y que me han apoyado durante toda la experiencia; de conocer a otros auxiliares con inquietudes, con ganas de superarse, trabajadores y que estoy segura de que van a hacer una aportación muy positiva al sistema educativo; y por su puesto, de respirar el aire neoyorquino y sentir su energía que me ha cargado las pilas para luchar sea cual sea la situación que me haya encontrado a la vuelta.

Muy agradecida y orgullosa de haber podido formar parte del distrito educativo de Southampton y les deseo lo mejor para este curso que acaba de comenzar. Go Mariners!


viernes, 19 de agosto de 2016

Junio II: Broadway-locura, playa y despedidas.

Junio fue un mes de no parar, tratando de aprovechar cada minuto que me quedaba de la experiencia. Habiendo ya contado algunos de los eventos que hubo en el colegio, esto fue lo que hice en mi tiempo libre:

NYC: 
Comencé el primer fin de semana yendo a Nueva York. Una de las profesoras del colegio me invitó a cenar en su casa el viernes ya que vivía a mitad de camino entre Southampton y la ciudad, de esta manera podía ir al día siguiente en tren y llegar en menos de una hora. Tanto ella como su marido fueron encantadores, se agradece mucho cada detalle de hospitalidad cuando se está sola y fuera de casa. ¡Vaya cena y desayuno que me prepararon!



Además, la profe me puso en contacto con su hijo que vive en NY para así poder hacer algo diferente y disfrutar de NY con más gente. El sábado fui a ver un musical, por supuesto. En este caso me decidí por Fun Home, ya que me lo habían recomendado y había ganado el premio al mejor musical en 2014. Sin embargo, no fue uno de mis favoritos. Es más una obra de teatro con algunas canciones, más sencillo que el típico musical de Broadway.


Por la noche, quedé con el hijo de la profe y sus amigos para ir a un concierto folk en Brooklyn (planes cool de new yorkers). Lo cierto es que el primer grupo me encantó (HoneySuckle). Fue muy divertido pasar una noche a lo neoyorquino con taxis, pizza y música en directo.

Al día siguiente me preparé para intentar conseguir mi primer rush ticket, así que fui a las 10.00 a hacer cola hasta las 12.00 que abría la taquilla del teatro de The Color Purple. No había rush tickets, así que me aventuré a probar el SRO por 32$ (Standing Room Only), es decir, ver el musical de pie. ¡Fue increíble! Los primeros minutos del musical ya te dejan sin respiración y se viven momentos increíbles, hasta que todo el público se levante en medio del musical. Las actuaciones de Heather Headley y Danielle Brooks (a la que ya conocía por Orange is the New Black) son increíbles, pero si hay algo que hace el musical especial es la protagonista Cynthia Erivo, voz y actuación espectaculares.







¿Y qué más hubo el fin de semana? Pues teatro de improvisación gratis, paseo por el High Line y alguna tormenta de verano.



El sábado siguiente me dió de nuevo por ir a NY a seguir aumentando mi lista de musicales. Iba de nuevo a probar los rush tickets pero de camino a la taquilla recibí un email de que me había tocado School of Rock. No iba yo muy convencida pero, por otro lado, estaba nominada al Tony por Mejor musical. Pude comprobar de que la nominación era totalmente justa: muy buena calidad, muy entretenido, con críticas culturales... me lo pasé genial y después,como siempre, a conocer a los actores.





Después, me fui a esperar para conseguir SRO para The Book of Mormon ya que era una obra que me habían recomendado muchísimo, ganadora de 7 Tony's. Con la entrada ya en la mano, fui a relajarme a una plaza cerquita del teatro y, así prepararme para estar unas horitas de pie en el siguiente musical.

The Book of Mormon se lleva el premio al musical más divertido, aunque vocalmente es también muy bueno, pero la letra de las canciones... tan solo hay que saber que es de los creadores de South Park. Está lleno de humor absurdo, obsceno y friki, te quedas con la boca abierta de las burradas que dicen sin parar, pero pasas un buen rato. Desde luego algo diferente a lo que se suele ver en Broadway.




Y al día siguiente a ver los Tony's desde casita, un gran espectáculo al que me encantaría asistir alguna vez en la vida, aunque no creo que sea posible porque solo van actores, familiares y personalidades de la industria y de la sociedad americana. Fue increíble revivir con los espectáculos lo que me había hecho sentir cada musical en su momento.

De curso en el Instituto Cervantes New York: 
El viernes 17 de junio había un curso para profesores en el Instituto Cervantes NY y aunque me pillaba un poco mal  (y caro) ir y volver en el mismo día, no podía dejar pasar la oportunidad. Un curso que además, nos patrocinaban por ser auxiliares de conversación. Fui con una de las profes con las que trabajaba y la mañana comenzó movidita en el autobús cuando echaron a una señora por ser un riesgo para la seguridad (metiéndose con una chica embarazada e insultando al conductor por defenderla). Para ser más gráfica el final de la pelea (verbal) fue:
-(Bus driver) You're a racist!
-(Mad lady) Don't you dare to call me a racist... dirty inmigrant!

Todo el mundo en la parada del autobús se quedó loco y empezamos a hablar. Resulta que todos los que estábamos esperando el autobús teníamos algún tipo de conexión con España, así que fue muy interesante el viaje (after all...).
El curso mereció la pena solo por la segunda conferencia con libro de regalo, muy interesante y en clave de humor, un monólogo al más puro estilo español. Yo me pasé todo el rato pensando de qué me sonaba ese señor, pero la verdad es que no estaba segura. A la hora de la comida le pedí que me dedicase el libro y ahí quedó todo...




Hasta que, de vuelta a casa en el autobús, comprobé que el señor Guillermo Fesser era uno de los integrantes de Gomaespuma, y se me había pasado por la cabeza por su forma de hablar... pero no me parecía posible. ¡Pues sí! Si alguien tiene la oportunidad de asistir a sus conferencias, recomendado 100%.

Hamptons Style Beach day:
Por un día pude vivir lo que significa tener una "casita" de los Hamptons de las que salen en las pelis situadas en playas kilométricas. Me invitaron a ir a la playa en East Hampton y son playas a las que es imposible acceder si no tienes casa allí porque no hay ningún sitio para dejar el coche. Tienes que aparcar en alguna casa y por la puerta trasera sales a la playa, todo un lujo, ya que estas playas nunca llegan a masificarse, dos horas sin escuchar ninguna voz... no parecía real, jaja.



Y después comenzaron las despedidas :'(

Último Club del Libro:
Al ser el último día del club de la temporada y ya hacía calorcito se cambió la ciudad por los Hamptons. La profesora italiana preparó la comida en su casa para comentar el libro mientras y dimos un paseo por la zona. Después me despedí de los estudiantes de español. Ay... ¡qué pena!



Último día en solitario por Manhattan: 
Me quedaban dos tickects de autobús así que decidí ir por última vez a disfrutar de NY sola. Volví a echar loterías y me tocó Matilda. Mientras esperaba para el musical vi una cola exageradamente larga, incluso para ser NY. Comencé a seguirla y me encontré con una calle casi cortada y llena de gente. Me enteré de que iba a salir el productor y actor principal de Hamilton (la obra de Broadway con más éxito en este momento y que si no tienes $1000 para pagar una entrada, no te la puedes permitir). Allí me quedé a esperar pero la verdad es que era difícil escuchar con tanta gente y el tráfico.


También me pasé por Shubert Alley, un pequeño callejón que hay en Broadway donde están los carteles de todas las obras de la temporada en Broadway y me eché fotos con algunas de las obras que había visto.



 

Respecto a Matilda, es bastante diferente a la película, para los niños está muy bien pero para mi gusto, un poco infantil. Lo que más impresiona es como una niña tan peque puede llevar un musical casi ella sola, increíble.




Después, fui al Instituto Cervantes a ver una película que proyectaban gratis. Por cierto, soy fan del jardín del Instituto Cervantes NYC con espejo y todo.



Por último, fui a cenar a Shake Shak antes de coger el autobús de vuelta y, mirando por el cristal a los característicos taxis amarillos y la diversa gente que pisa las aceras de NY, me vino un nuevo pensamiento a la cabeza. Llevaba un par de semanas bastante triste por lo cerca que estaba el fin de esta experiencia pero, en ese momento, comencé a pensar que ésto tan sólo había sido el principio, había cumplido un sueño que sentaba las bases para el siguiente... no hay nada imposible.



Fiesta de Despedida:
Para despedirme, las profesoras organizaron una cena con paella y todo tipo de comida española e invitaron a la gente con la que más contacto había tenido allí. Fue una gran velada y me sentí super contenta de haber tenido la oportunidad de conocer a todas esas personas.






Fue un día muy completo porque la tarde la había pasado ya con una de las familias que me había acogido. Me invitaron a comer a un restaurante en el puerto y después a la feria de arte de los Hamptons.






Beach with the girls: 
El profesor que me acogió unos meses no pudo ir a la despedida por trabajo así que me invitó a ir con su familia al club de playa donde trabaja en verano. Un día de playa diferente con las niñas de 2 y 4 años :)



Carnival: 
En junio pusieron una feria y fui mi última noche, de nuevo con una de las familias, para ver cómo era una feria a la americana. Es más o menos lo mismo sólo que en los coches de choque no ponen a Camela incesantemente, comen otros dulces y tienen dunk tanks. Con lo que no contaba era con encontrarme con un montón de alumnos, son Los Hamptons, pero no deja de ser un pueblo. Venían a abrazarme y a saludarme. Un grupito me preguntó cunado me iba y les conté que me iba ya al día siguiente, se quejaron y me hicieron prometer que volvería al año siguiente de visita, así que tendré que ir :). Ays...